Guiñazú a Sagasti: “Con gusto los recibiremos. Espero lleguen antes del 2049” Compartir en Whatsapp

De esta manera el Subsecretario de Energía de Mendoza, respondió a la legisladora que pidió al gobernador Cornejo “que la convoque”.

Emilio Guiñazú, Subsecretario de Energía de Mendoza.

Luego de que en un medio provincial a través de una nota de opinión, la Senadora Nacional kirchnerista, Anabel Sagasti pidiera al gobernador que “la convoque”, el titular de la Subsecretaría de Energía y Minería de Mendoza, Emilio Guiñazú, salió al cruce de estos dichos y cuestionó que Sagasti pida ahora ser convocada, cuando “ya lleva más de un año en su etapa final de análisis lo cual ya predispone mal a cualquiera que estuvo trabajando en esto”, según una publicación compartida en el perfil Cacheuta Política y Energía

El texto completo:

A principios del 2016 lanzamos la revisión técnica de PDV con bombos y platillos. En todos lados anunciamos la firma de un acuerdo entre EMESA y EBYSA para la realización de este trabajo justamente por que queríamos romper el paradigma kichnerista de lanzar obras sin proyectos, sin precio y sin plazo.

Pocos meses después convocamos a todos los especialistas disponibles, locales, nacionales y varios del exterior sin ningún tipo de distinciones de credo, color o ideología a participar en el análisis crítico del proyecto, análisis que arrojó varias mejoras que ya están en proceso de implementación.

Si la senadora no se enteró de ese proceso es probablemente por que este proyecto jamás fue de su interés. Ahora aparece con un equipo de “especialistas” que nunca se acercaron a la dirección de energía para siquiera preguntar lo que se estaba haciendo reclamando atención y esgrimiendo una serie de argumentos de difícil análisis por lo vagos y faltos de contenido pero de los que sin perder mucho tiempo podemos decir:

1) El viejo proyecto de Harza al que hace referencia es un proyecto que quedó en etapa de prefactibilidad y fue tomado como base para el proyecto ejecutivo actual y por lo tanto optimizado en sus variables técnico económicas en función de su integración al sistema energético del país.

2) Un proyecto hidroeléctrico de esta naturaleza se diseña teniendo en cuenta muchos factores y no en forma aislada como suponen los “especialistas” de la senadora.

Se debe tener en cuenta cuales son las necesidades del sistema presentes y futuras en términos de potencia y de energía. Un embalse más pequeño significa menos energía acumulada y menos capacidad de respuesta en potencia, capacidad que tiene mucho valor (y se paga caro) en un sistema.

En la era de las energías renovables justamente lo que se busca son proyectos con capacidad de respuesta en potencia y almacenaje de energía para poder hacer despachos coordinados entre diferentes fuentes. Esto no tiene nada que ver con lo que la senadora supone es el motivo por el cual se definió el volumen del embalse.

2) Pareciera que los especialistas de la senadora calculan el retorno del proyecto sobre el precio de la energía que pagan hoy los consumidores (altamente subsidiado) y no sobre el costo de agregar nueva potencia y energía al sistema. Confunden costo con precio. Se entiende este error considerando que bajo la administración kirchnerista la lógica de esta ecuación se vio absolutamente pervertida siendo este el principal motivo por el cual el 50% del déficit público de la Argentina proviene de los subsidios energéticos. Deben haber estudiado economía y finanzas con Kichi.

Hoy el costo monómico (potencia + energía) de la electricidad supera los USS 80 y eso solo por que una gran porción de la energía proviene de inversiones amortizadas y se continúa pagando a valores que en slgunos casos no repagan las inversiones hechas (ejemplo potrerillos). Si consideraremos los últimos contratos realizados por la administración K fácilmente estamos superando un costo de US$ 300 por MWh o sea 10 veces más que lo que usan para calcular la “TIR” de PDV. Hubiera sido el mejor negocio de la historia de la Provincia haber hecho PDV con un contrato de esa naturaleza. Se acordaron tarde de lo que le conviene o no conviene a Mendoza.

Los precios monómicos de la última licitación térmica quedaron en USS 120 y las renovables a las que solo se les paga por energía superan los USS 60. El proyecto de PDV es desde el punto de vista de la energía y potencia un muy buen negocio para la Argentina y para Mendoza que podrá a partir de los ingresos de este proyecto volver a financiar un plan estratégico de desarrollo de las grandes hidroeléctricas en la provincia.

Pero lo más perverso de su discurso es el uso bastardo que hace de un tema extremadamente sensible para los mendocinos (y por eso inclusive en muchos casos difícil de evaluar objetivamente) que es la ampliación de las fronteras de riego. Los mendocinos llevamos en nuestro ADN que tierra con agua no tiene precio y eso era cierto bajo el paradigma productivo tradicional de Mendoza. Pero hoy, en la era de la eficiencia y en la que la tecnología nos abre nuevas opciones como riegos presurizados mucho más eficientes hay que ser muy cuidadosos a la hora de tomar decisiones por cientos de millones de dólares cuando no está demostrada ni la factibilidad técnica ni el retorno económico ni social.

El trasvase en cualquiera de sus versiones requiere inversiones muy importantes, no tiene estudios de impacto ambiental ni proyecto y continúa bajo análisis ya que desde el punto de vista técnico – económico – financiero aún es un tema que no resuelto. Si bien entre las mejoras del proyecto que está haciendo la provincia se prevé una toma para el mismo para no eliminar esta posibilidad en un futuro.

Hubiera sido divertido escuchar estas cosas hace un año y podriamos haber hecho algún ejercicio interesante con los especialistas de Sagasti, desgraciadamente hoy ya no tenemos tiempo para jueguitos de caso.

Con gusto los recibiremos para analizar el plan y prospectiva 2050. Espero lleguen antes del 2049.

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