En tiempos donde el calendario invita a la pausa y al encuentro, el Concejal de Maipú y candidato para las próximas elecciones de febrero, Gabriel Lopez, eligió hablarle al corazón de la comunidad. Lo hizo desde un mensaje sencillo y profundo, cargado de sensibilidad social, en el que la Navidad se transforma en mucho más que una fecha: se vuelve un espacio de reflexión colectiva y de esperanza compartida.
No es una Navidad cualquiera para vecinas y vecinos de Maipú. El mensaje reconoce, con honestidad empírica, que el contexto actual interpela a la comunidad a asumir nuevos compromisos y responsabilidades. Sin confrontaciones ni estridencias, la palabra se posa en lo esencial: la madurez social de un pueblo que, aun en escenarios complejos, demuestra amor por su territorio y por quienes lo habitan .
Desde una narrativa romántica y cercana, el saludo pone en valor a la gente común: a quienes trabajan, estudian, emprenden, cuidan, sueñan. Maipú aparece así no como una abstracción, sino como una trama viva de barrios, familias, juventudes y personas mayores que sostienen, día a día, el pulso de la comunidad. En esa diversidad, el mensaje abraza el lenguaje inclusivo para convocar a todos a sentirse parte.
Lejos de promesas grandilocuentes, el eje está puesto en una idea de transformación humana: el cambio entendido como mejora, como proceso que nace desde abajo y se construye con decisiones cotidianas. Escuchar, respetar, involucrarse y caminar juntos aparecen como verbos que definen una manera de hacer y de sentir la política, anclada en la cercanía y la transparencia.
El cierre, profundamente navideño, deja una invitación abierta: que estas fiestas encuentren a la comunidad unida, con paz, trabajo, salud y la convicción de que lo mejor aún está por venir. En Maipú, el espíritu de la Navidad se expresa como un gesto colectivo de amor, compromiso y esperanza activa, donde el futuro se imagina y se construye en conjunto.




