La Justicia resolvió sobreseer a los cuatro exjugadores de Vélez Sarsfield que habían sido denunciados por abuso sexual y concluyó que el hecho investigado no constituye delito. La decisión fue adoptada por el juez Augusto José Paz Almonacid, integrante del Colegio de Jueces Penales del Centro Judicial Capital, quien absolvió a Sebastián Sosa, Braian Cufré, Abiel Osorio y José Florentín Bobadilla.
El fallo se conoció este martes, en el cierre del año judicial, y puso fin a una causa que se extendió durante aproximadamente un año y medio y tuvo una fuerte exposición pública desde sus inicios. El proceso incluyó tres audiencias de debate extensas, en las que se analizaron pruebas testimoniales, periciales y técnicas incorporadas al expediente.
La investigación se había iniciado en marzo de 2024, cuando una joven periodista tucumana de 24 años denunció una presunta violación grupal ocurrida en la habitación 407 del hotel Hilton Garden Inn de San Miguel de Tucumán, donde el plantel de Vélez se alojaba tras disputar un partido frente a Atlético Tucumán. La causa quedó a cargo de la Unidad Fiscal de Delitos Contra la Integridad Sexual.
En el marco de la instrucción, la fiscal María Eugenia Posse imputó a Abiel Osorio por abuso sexual simple y a Sebastián Sosa por abuso sexual agravado en calidad de partícipe secundario. En tanto, Braian Cufré y José Florentín fueron acusados por abuso sexual agravado por la participación de dos o más personas, en calidad de coautores. La denunciante declaró en reiteradas oportunidades y ratificó su relato incluso a través de una cámara Gesell.
Tras conocerse la denuncia, Vélez Sarsfield activó el protocolo institucional por violencia de género y apartó a los jugadores del plantel profesional. En una primera instancia, Florentín, Cufré y Osorio quedaron bajo prisión domiciliaria, mientras que Sosa recuperó la libertad tras el pago de una fianza de 50 millones de pesos. Tres meses después, los otros imputados también fueron liberados. Ninguno de los cuatro continuó en el club y todos retomaron sus carreras deportivas en otras instituciones.
Durante el avance de la causa, en septiembre trascendió que la denunciante atravesaba una profunda crisis emocional, se encontraba bajo tratamiento psicológico y había atentado contra su vida, situación que fue incorporada al contexto general del expediente.
En su resolución, el juez Almonacid sostuvo que, tras el análisis integral de la prueba producida, la conducta denunciada no encuadra en una figura penal. Además, rechazó el pedido de nulidad presentado por la querella respecto de las pericias realizadas sobre los teléfonos celulares de personas allegadas a la denunciante. Según los abogados defensores, esos estudios resultaron determinantes para reconstruir la secuencia de los hechos y cuestionar la solidez del relato inicial. El magistrado coincidió con esa postura y descartó los planteos sobre presuntas irregularidades en los informes del Equipo Científico de Investigaciones Fiscales.
Semanas antes del fallo, las defensas ya habían solicitado el cierre de la investigación, argumentando que las pericias sobre los teléfonos de la denunciante y de su entorno erosionaban de manera significativa la hipótesis acusatoria. En la antesala de la decisión, el Ministerio Público Fiscal adoptó una postura dividida, ya que avaló el sobreseimiento de Sosa pero no acompañó el pedido respecto de Florentín, Cufré y Osorio, dejando la definición final en manos del juez.
Finalmente, Almonacid resolvió sobreseer a los cuatro imputados y ordenó que las cauciones económicas impuestas sean restituidas una vez que la resolución quede firme. De acuerdo con lo establecido por el Código Procesal, el fallo admite instancias de apelación. La querella, representada por Patricia Neme y Alejandro Char, ya anticipó que recurrirá la decisión, mientras que el Ministerio Público Fiscal aún no informó si acompañará esa presentación. Por su parte, los abogados defensores no tendrían previsto impulsar nuevas acciones en esta etapa.
A lo largo del proceso, la denunciante también hizo público su testimonio en una entrevista concedida al suplemento Las12, donde relató su versión de los hechos y el impacto que, según afirmó, el episodio y el proceso judicial tuvieron en su vida personal, laboral y emocional. Con el sobreseimiento dictado, la causa quedó cerrada en esta instancia, a la espera de una eventual revisión por parte de un tribunal superior.




