El ámbito del culturismo internacional volvió a vestirse de luto con la muerte de LaMarcus Morris, competidor profesional de la IFBB en la categoría Classic Physique. La confirmación llegó desde NPC IFBB Oklahoma, que informó el deceso sin precisar las circunstancias, lo que profundizó el impacto en el ambiente deportivo.
Nacido en Talihina, Oklahoma, Morris forjó su perfil atlético mucho antes de subirse a una tarima. Durante su juventud se destacó en el fútbol americano y, ya en la Universidad de Central Oklahoma, desarrolló una presencia física y una disciplina que luego trasladaría al fisicoculturismo, disciplina en la que encontró su verdadera proyección.
Su crecimiento dentro de la NPC fue sostenido y le permitió posicionarse rápidamente entre los nombres a seguir de Classic Physique. Con actuaciones consistentes, logró figurar entre los mejores del Showdown of Champions, obtuvo títulos regionales y alcanzó podios nacionales, resultados que terminaron abriéndole la puerta al profesionalismo.
En 2024 dio el salto a la IFBB Pro League y comenzó a competir en escenarios de primer nivel, sumando experiencia en torneos como el Texas Pro, el Optimum Classic Pro y el Oklahoma Pro. Durante la temporada 2025 mantuvo presencia en el circuito, con clasificaciones que reflejaban su evolución dentro de una categoría altamente competitiva.
Fuera de la competencia, Morris se había convertido en una referencia para muchos seguidores gracias a su actividad en redes sociales, donde compartía entrenamientos, hábitos de vida saludable y mensajes de motivación. Desde la IFBB y la NPC lo despidieron con palabras de profundo pesar, resaltando su calidez humana y el respeto que supo ganarse dentro de la comunidad.
El sepelio se realizó en Oklahoma, acompañado por familiares, amigos y colegas del deporte. Su fallecimiento se suma a una serie de pérdidas recientes que golpearon con fuerza al fisicoculturismo internacional y reabren el debate sobre el impacto de estas muertes prematuras en el mundo del fitness.




