La llegada de Maher Carrizo a River quedó descartada cuando parecía encaminada y solo restaba la decisión final del futbolista. La operación se cayó por un cambio de condiciones de último momento por parte de Vélez, que introdujo una cláusula inesperada y terminó por frustrar la negociación entre los clubes.
River y Vélez habían alcanzado un acuerdo para la compra del 50 por ciento del pase del extremo de 19 años a cambio de 6,5 millones de dólares netos para el club de Liniers. Las gestiones fueron encabezadas por los presidentes Stefano Di Carlo y Fabián Berlanga, y el entendimiento se logró en poco tiempo. Incluso, desde Núñez habían aceptado abonar la totalidad del monto en un solo pago.
Con el acuerdo entre las dirigencias ya cerrado, el único paso pendiente era la respuesta del jugador, quien evaluaba la posibilidad de continuar su carrera en Europa. Esa demora generó tensiones en Vélez, donde comenzaron a aparecer críticas de los hinchas ante la posibilidad de transferir a una de sus promesas a un rival directo del fútbol argentino.
En ese contexto, la dirigencia del Fortín decidió modificar las condiciones previamente pactadas e incorporó una cláusula que River consideró inaceptable. Según informó el periodista Hernán Castillo, Vélez exigió el pago de un millón de dólares adicional por cada mercado de pases en el que Carrizo no fuera transferido a otro club, una condición inédita y ajena a lo acordado inicialmente.
Ante este nuevo escenario, River optó por bajarse de la negociación y descartó la incorporación del jugador, por lo que ahora buscará otras alternativas para reforzar el sector ofensivo.
El frustrado pase de Carrizo se suma a una serie de negociaciones que no prosperaron para el Millonario en el actual mercado de pases. Entre los delanteros por los que el club intentó avanzar sin éxito figuran Luciano Gondou, Gianluca Prestianni, Tadeo Allende, Sebastián Villa y Santino Andino.




