Una tragedia sacudió este martes a la provincia de Tucumán, donde un nene de dos años murió tras atragantarse con una uva mientras participaba de una colonia de vacaciones en la ciudad de Yerba Buena. El hecho ocurrió durante una jornada que debía estar dedicada al juego y al descanso, y generó una fuerte conmoción en la comunidad.
El episodio se registró en un establecimiento ubicado sobre la calle Berutti al 800, que funciona durante el año como jardín maternal y que en el verano ofrece actividades recreativas. De acuerdo con las primeras informaciones, el menor estaba consumiendo uvas cuando sufrió una obstrucción en las vías respiratorias que derivó rápidamente en un cuadro crítico.
Las personas presentes intentaron asistirlo de inmediato y, ante la gravedad de la situación, el niño fue trasladado de urgencia al Hospital Ramón Carrillo. Sin embargo, llegó al centro de salud sin signos vitales. La directora del hospital, Flavia Mole, confirmó que el pequeño ingresó en paro cardiorrespiratorio y que, pese a los esfuerzos médicos, no fue posible revertir el cuadro.
Según explicó la profesional, el equipo de salud activó el protocolo de reanimación avanzada y realizó maniobras de RCP durante 48 minutos. A pesar de la utilización de un cardiodesfibrilador, el niño nunca logró salir del paro y a las 11:58 se dio por finalizado el procedimiento de resucitación.
Tras el fallecimiento, la Justicia tucumana inició una investigación para esclarecer lo ocurrido. La Unidad Fiscal de Homicidios de Feria, a cargo de la fiscal María del Carmen Reuter, dispuso la intervención del Equipo Científico de Investigaciones Fiscales para llevar adelante pericias en el lugar del hecho.
Entre las principales medidas, se busca determinar si el establecimiento contaba con la habilitación municipal correspondiente para funcionar como colonia de vacaciones y si el personal presente estaba debidamente capacitado para actuar ante una emergencia. También se ordenó el análisis de las cámaras de seguridad para reconstruir la secuencia de lo sucedido.
La Policía secuestró documentación y registros del lugar con el objetivo de verificar su situación legal y las condiciones en las que operaba. Mientras la causa avanza, el caso vuelve a poner en foco la importancia de los controles, la seguridad y los protocolos en espacios destinados al cuidado de niños, especialmente durante el receso de verano.




