El procedimiento fue llevado adelante por la Policía Rural Delegación Centro, en conjunto con Bromatología y áreas de control sanitario del Municipio. El local quedó clausurado y se tomaron muestras ante la presunta presencia de una sustancia prohibida.
Un operativo de control realizado por la Policía de Mendoza, a través de la Policía Rural Delegación Centro, derivó en la clausura total de una panadería ubicada en el departamento de Las Heras y en el decomiso de más de 21 toneladas de productos panificados, entre materia prima y mercadería destinada a la venta.
El procedimiento se desarrolló entre el miércoles 15 y el jueves 16 de enero en un establecimiento ubicado en callejón Barrionuevo, con la intervención conjunta de personal policial, Bromatología del Municipio de Las Heras y la Dirección de Inocuidad de Alimentos.
Durante la inspección, las autoridades constataron la falta de habilitación del comercio y serias deficiencias en las condiciones higiénico-sanitarias. Según se informó, se detectó la presencia de insectos y roedores, incluidos excrementos en los sectores de acopio de materia prima, así como condiciones inadecuadas de almacenamiento del producto final, lo que representaba un riesgo para la salud pública.
Ante esta situación, se dispuso el cese inmediato de la actividad, la clausura del local y el decomiso total de los productos. En una primera etapa se retiraron 10.180 kilos de panificados, mientras que en la jornada siguiente se completó el operativo con el secuestro de otros 11.000 kilos, lo que alcanzó un total de 21.180 kilos fuera del circuito de comercialización.
Además, se intervinieron las maquinarias utilizadas para la elaboración, se las dejó bajo acta y se tomaron muestras de harina que fueron remitidas a un laboratorio oficial para su análisis. De acuerdo con lo señalado por autoridades policiales, si bien aún no están los resultados, se investiga la posible presencia de bromato de potasio, una sustancia prohibida en la elaboración de panificados por su peligrosidad para la salud humana.
Las actuaciones quedaron encuadradas en una infracción al artículo 201 del Código Penal, que sanciona la elaboración o comercialización de productos que puedan resultar nocivos. El establecimiento permanece clausurado en su totalidad, a la espera de los resultados de los análisis y de las resoluciones administrativas y judiciales correspondientes.




