El Gobierno nacional anunció que las personas que cuenten con residencia permanente en Estados Unidos, conocida como Green Card, podrán ingresar a la Argentina sin necesidad de tramitar una visa. La decisión fue confirmada por la Dirección Nacional de Migraciones y se inscribe en una política de simplificación de los requisitos de admisión al país.
Según informó el organismo, la medida se fundamenta en la confianza en los mecanismos de control y evaluación que aplica Estados Unidos para otorgar la residencia permanente. Desde Migraciones señalaron que la Green Card constituye una garantía suficiente en materia de seguridad, ya que su obtención implica atravesar procesos rigurosos de verificación de antecedentes y cumplimiento de requisitos migratorios estrictos.
En ese sentido, el comunicado oficial remarcó que quienes poseen este estatus migratorio cumplen con condiciones adecuadas para ingresar al país sin exigencias adicionales, lo que permite agilizar los trámites y reducir barreras burocráticas para determinados viajeros.
La iniciativa fue celebrada públicamente por el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, quien destacó el impacto positivo que la decisión puede tener en el turismo y en la actividad económica. A través de su cuenta en la red social X, el funcionario precisó que Migraciones dejará de exigir visa a ciudadanos de países como China, India y República Dominicana, siempre que cuenten con una Green Card vigente.
De acuerdo con Sturzenegger, la flexibilización alcanzará potencialmente a unos cuatro millones de personas, que podrán planificar viajes a la Argentina de manera más sencilla. "Una manera de desarrollar el turismo y los negocios en Argentina es facilitando la llegada de visitantes, sin que la planificación del viaje se convierta en una valla infranqueable", afirmó.
La medida se da en un contexto internacional marcado por mayores restricciones migratorias en distintos países y apunta a posicionar a la Argentina como un destino más accesible, tanto para el turismo como para los intercambios comerciales y de inversión, reforzando la apertura del país a viajeros con alto nivel de control migratorio previo.




