El mapa económico del fútbol sudamericano vuelve a moverse y, otra vez, con Brasil como epicentro. Flamengo está a punto de cerrar una operación que no solo sacude el mercado regional, sino que también redefine los parámetros históricos de inversión en el continente: el regreso de Lucas Paquetá a cambio de una cifra cercana a los 50 millones de dólares.
Según reportes provenientes de Brasil, el club carioca habría alcanzado un acuerdo con el West Ham United para adquirir al mediocampista por 41,25 millones de euros, un monto que, de concretarse en esos términos, se convertiría en la compra más cara en la historia del fútbol sudamericano. La información fue difundida por Ge Globo y rápidamente repercutió tanto en Inglaterra como en el entorno del Mengão.
El movimiento no es aislado ni caprichoso. Flamengo se prepara para una temporada de máxima exigencia, con la defensa del Brasileirao y la ambición renovada en la Copa Libertadores como grandes objetivos. En ese contexto, la dirigencia busca jerarquía inmediata y un nombre con peso propio en la élite europea. Paquetá, de 28 años, encaja de manera perfecta en ese perfil: figura habitual de la selección brasileña, con experiencia en el fútbol inglés y pasado en el Milan, y en plena madurez futbolística.
Pero hay un componente que excede lo deportivo y que resultó decisivo para destrabar la negociación: la voluntad del jugador. Tanto en Brasil como en Inglaterra coinciden en que el mediocampista tiene como prioridad volver al club que lo formó desde los ocho años. Flamengo no solo representa su casa futbolística, sino también el escenario donde se proyectó al profesionalismo antes de dar el salto a Europa. Ese deseo personal fue un factor clave para acercar posiciones y acelerar los tiempos.
El principal escollo, como era previsible, fue económico. Sin embargo, ese punto estaría prácticamente resuelto entre clubes. Lo que resta definir es la modalidad de pago. La propuesta de Flamengo contempla un esquema en cuotas a lo largo de tres años, mientras que el West Ham pretende acortar los plazos y acercarlos a los 18 meses. Aun así, existe buena predisposición entre las partes para encontrar un punto intermedio que permita oficializar la transferencia en los próximos días.
De cerrarse, la operación también reescribirá el ranking de pases más costosos hacia Sudamérica. Superaría la reciente transferencia de Gerson, quien regresó a Brasil para jugar en Cruzeiro por 35 millones de euros desde el Zenit, una cifra que hasta hace semanas parecía un techo difícil de romper. Flamengo no solo lo alcanzaría: lo dejaría atrás con amplitud.
Más allá del impacto puntual, el pase de Paquetá confirma una tendencia que se consolida mercado tras mercado: la brecha financiera entre Brasil y el resto de las ligas sudamericanas se profundiza. Con ingresos superiores, mayor poder de negociación y clubes capaces de competir con ofertas europeas en casos específicos, el fútbol brasileño continúa posicionándose como un actor cada vez más dominante en la región.
Si la firma se concreta, no será solo un refuerzo de lujo para el equipo que conduce Filipe Luis. Será, sobre todo, una señal clara de que el mercado sudamericano ya no se limita a exportar talento: también empieza a recuperar figuras de talla mundial a precios que, hasta hace poco, parecían inalcanzables.




