Luego de que la Justicia dictara la prisión preventiva para Mauricio Morales, propietario de la empresa OK Eventos, el imputado difundió un comunicado desde su lugar de detención en el que rechazó las acusaciones de estafa y sostuvo que los incumplimientos denunciados por sus clientes se debieron a una "falla administrativa".
En el escrito, Morales aseguró que en ningún momento existió una maniobra fraudulenta destinada a perjudicar a quienes contrataron sus servicios. Según explicó, los problemas que derivaron en la falta de cumplimiento de los eventos comprometidos responden a errores de gestión interna y no a una intención deliberada de defraudar.
Asimismo, el empresario remarcó que nunca intentó evadir a la Justicia y negó haber estado prófugo. "Quiero aclarar de forma tajante que nunca estuve prófugo. Mi detención se produjo en mi domicilio de toda la vida, el mismo lugar donde siempre he estado localizable", expresó en el comunicado.
Morales también afirmó que, de haber existido una intención de estafa, la empresa no habría asumido los costos logísticos que, según señaló, quedaron evidenciados en cada uno de los eventos realizados. "Si el objetivo hubiera sido el fraude, no habríamos incurrido en los gastos logísticos que se evidenciaron en cada lugar. Se trata de un incumplimiento de contrato que estamos comprometidos a reparar integralmente", sostuvo.
Finalmente, el titular de OK Eventos manifestó su voluntad de devolver el dinero a los clientes afectados, mientras la causa judicial continúa su curso y se avanza en la investigación para determinar responsabilidades.




