Lo que comenzó como un escándalo judicial en Estados Unidos dio un giro inesperado en las últimas horas. La Fiscalía de Miami resolvió reclasificar las imputaciones contra los cinco mendocinos acusados de sustraer mercadería en un shopping, por lo que los hechos ya no serán tratados como delitos graves sino como hurtos menores, una figura que contempla sanciones considerablemente más leves.
La decisión modificó el escenario judicial del caso. A partir de la nueva calificación, el expediente pasó a otra jurisdicción, se anuló la audiencia prevista para enero y la situación procesal de los acusados se definirá recién en marzo, cuando deban presentarse ante la Corte del Condado.
Los imputados son Sebastián Luis Moya, Juan Pablo Rúa, Juan Manuel Zuluaga-Arenas, Diego Xiccato y Mauricio Aparo-Orlando, todos vinculados a la investigación por robos en locales comerciales de Miami.
En la práctica, un proceso que inicialmente se perfilaba como un problema penal de gravedad quedó encuadrado, al menos por ahora, como una falta menor. No obstante, el avance del expediente y la audiencia prevista para marzo serán determinantes para establecer las responsabilidades y eventuales sanciones.




