La nueva edición de Gran Hermano llegará con modificaciones pensadas para sacudir la rutina dentro de la casa y forzar a los participantes a involucrarse activamente en el juego. Bajo el nombre Generación Dorada, el reality apuesta a una competencia más intensa, con herramientas que amplían las estrategias y reducen las chances de pasar desapercibido.
Entre las novedades anunciadas en la presentación oficial, se confirmó que las clásicas nominaciones espontánea y fulminante continuarán, pero ahora estarán acompañadas por un nuevo sistema denominado "3, 2, 1", que permitirá enviar hasta tres jugadores a placa y abrir el juego a decisiones más complejas y menos previsibles.
Uno de los cambios que más impacto promete es la incorporación de la llamada Placa Planta, una instancia en la que el público tendrá la posibilidad de eliminar a quienes considere que no están jugando. Desde la producción aclararon que la medida no apunta a la personalidad de los participantes, sino a desalentar estrategias especulativas que buscan avanzar sin asumir riesgos.
A esto se suma una modificación clave en el premio final: el monto ya no será fijo. A lo largo de las semanas, los jugadores podrán aumentarlo con sus acciones y decisiones, sumando un nuevo incentivo que influirá tanto en el juego individual como en la construcción de alianzas.
Por último, el conductor Santiago del Moro también se refirió a ajustes en el reglamento vinculados a los gritos del exterior, un factor que históricamente genera polémica. Según explicó, este tipo de interferencias puede alterar el desarrollo del juego, ya que los participantes se encuentran completamente aislados y no pueden verificar la información que reciben desde afuera.




