Para este sábado 7 de febrero se prevé una jornada con condiciones estables en toda la provincia. El viento tendrá una circulación leve desde el norte hacia el sur, comenzando alrededor de las 13 y extendiéndose hasta las 23, con posible persistencia por algunas horas más en la zona Este.
El cielo se mantendrá despejado durante todo el día y la noche tanto en el llano como en alta montaña. En cuanto a las temperaturas, la máxima promedio en el llano alcanzará los 32 grados, mientras que las mínimas serán de 16 grados en Malargüe y zonas bajas del Valle de Uco, y de 18 grados en el resto del territorio provincial.
El domingo 8 de febrero se presentará con mayor inestabilidad.
Durante la mañana y la tarde se registrará viento leve del norte entre las 11 y las 20, con mayor incidencia en la franja Este. Entre las 15 y las 23 se espera la presencia de viento Zonda, más intenso en el sur de Malargüe, donde podría alcanzar ráfagas de hasta 40 kilómetros por hora, extendiéndose con menor intensidad hacia la cordillera sur y la zona céntrica de Malargüe.
A partir de la medianoche se producirá una rotación del viento con ingreso de viento sur, primero en el sur provincial y luego, cerca de las 3 del lunes, en el norte, con velocidades promedio de 40 kilómetros por hora. Durante el día el cielo permanecerá despejado en el llano, aunque hacia las 19 se prevé convección en la zona sur, con probabilidad de precipitaciones y eventual caída de granizo.
Hacia las 23 o la medianoche, las tormentas podrían extenderse al Valle de Uco y la zona Este, con igual riesgo de granizo.
En la madrugada del lunes, las tormentas persistirían en estas regiones y se desplazarían progresivamente hacia el norte provincial.
En alta montaña se espera cielo despejado durante toda la jornada.
La temperatura máxima promedio en el llano será de 33 grados, con mínimas de 17 grados en Malargüe y zonas bajas del Valle de Uco, y de 20 grados en el resto de la provincia.
Desde la Dirección Provincial de Defensa Civil se informó que se mantiene el monitoreo permanente de la situación meteorológica ante la evolución de las condiciones previstas.






