Un equipo médico del Hospital Italiano de Mendoza logró recuperar el corazón trasplantado de un paciente de 33 años que había ingresado de urgencia tras sufrir una muerte súbita, evitando así que tuviera que atravesar un nuevo trasplante.
El joven había recibido su primer trasplante cardíaco a los 11 años y, durante 22 años, no había presentado complicaciones significativas. Sin embargo, recientemente fue internado en estado crítico. Tras ser reanimado, los estudios realizados por el equipo de salud detectaron una lesión grave en el tronco de las coronarias, la arteria principal que irriga el corazón.
El diagnóstico planteó un escenario complejo. "Era una lesión no factible de angioplastiar por el riesgo extremo durante el procedimiento", explicó el cirujano cardiovascular Claudio Burgos. Frente a esa situación, los profesionales evaluaron dos alternativas: avanzar hacia un retrasplante o realizar una intervención quirúrgica de alta complejidad para intentar preservar el órgano ya trasplantado.
Finalmente, el equipo optó por esta última opción y consiguió restablecer la función cardíaca, otorgándole al paciente una nueva sobrevida sin necesidad de someterlo a una nueva ablación e implante.
El caso fue destacado por la complejidad clínica y quirúrgica que implicó la decisión, así como por el resultado favorable en un contexto de alto riesgo. Desde la institución señalaron que la rápida actuación ante la emergencia y el trabajo coordinado de distintas especialidades fueron determinantes para el desenlace positivo.




