Boca Juniors igualó 1-1 ante Gimnasia y Esgrima de Mendoza en La Bombonera, por la octava fecha del Torneo Apertura, y acumuló su cuarto partido sin victorias en el certamen. El equipo xeneize volvió a dejar dudas en su funcionamiento y apenas pudo rescatar un punto ante un rival que mostró orden y eficacia en las pelotas detenidas.
El conjunto mendocino sorprendió en el primer tiempo. A los 24 minutos, tras un córner ejecutado por Facundo Lencioni, Luciano Paredes ganó en el área y conectó un cabezazo preciso para establecer el 1-0. La defensa local volvió a exhibir fragilidades en la marca aérea, un déficit que se repite en las últimas presentaciones.
Boca reaccionó sobre el cierre de la primera etapa. A los 41', luego de una proyección por izquierda de Blanco y una serie de rebotes dentro del área, Miguel Merentiel capturó el balón y definió de zurda para el 1-1. El uruguayo volvió a ser determinante en un contexto colectivo irregular.
En el complemento, el equipo dirigido por Ubeda intentó asumir el protagonismo, pero careció de profundidad y claridad en los metros finales. La jugada más polémica de la noche llegó tras un cabezazo de Adam Bareiro que terminó en la red. El tanto fue invalidado a instancias del VAR por una posición adelantada previa de Lucas Janson. La confusión se instaló cuando el árbitro Pablo Dóvalo comunicó por altoparlante que el offside correspondía a Merentiel, quien no había intervenido en la acción, lo que generó desconcierto en el estadio.
Más allá del resultado, el dato preocupante para Boca es la tendencia: suma tres empates consecutivos como local y cuatro fechas sin ganar, un rendimiento que lo aleja de los puestos de vanguardia en la tabla. El equipo evidencia dificultades para sostener intensidad, generar volumen de juego y capitalizar el dominio territorial.
Por su parte, Gimnasia de Mendoza se llevó un punto valioso en una cancha históricamente compleja. Con un planteo disciplinado y aprovechando sus momentos, el Lobo mendocino confirmó que puede competir de igual a igual ante los grandes.
La igualdad dejó un clima de impaciencia en La Bombonera. Boca necesita respuestas rápidas si pretende reencauzar su campaña en el Apertura y evitar que la presión se transforme en un condicionante mayor en las próximas fechas.




