La representante de San Rafael, Azul Antolínez, brindó sus primeras palabras tras ser coronada como nueva soberana de la Fiesta Nacional de la Vendimia, una de las celebraciones culturales más importantes de la provincia de Mendoza.
La flamante reina expresó su emoción y agradeció especialmente a quienes la acompañaron en su camino hasta la corona. "Gracias a mi familia y a mi querido San Rafael y a El Nihuil, donde todo empezó", manifestó la joven soberana, en referencia a la localidad del sur mendocino que forma parte de su historia personal.
Durante su primer mensaje como reina, Antolínez también destacó el rol de quienes sostienen la actividad vitivinícola, base de la tradicional celebración mendocina. En ese sentido, expresó su apoyo a los vinateros, subrayando que es allí "donde nace la Vendimia".
La nueva representante nacional remarcó además el valor histórico de la festividad, que este año alcanza un aniversario significativo. "Cumplimos 90 años de una fiesta que celebra a nuestros ancestros, quienes llegaron a esta tierra a trabajar para convertir el desierto en oasis", señaló, al destacar el legado de las generaciones que impulsaron el desarrollo agrícola y vitivinícola en la provincia.
En su mensaje, la soberana también dejó en claro su compromiso con el rol que asumirá durante su mandato: "Me pongo a disposición para trabajar en cada rincón de la provincia", afirmó.
La coronación de Antolínez marca además un hecho histórico para el sur mendocino. Con su elección, San Rafael vuelve a obtener la corona nacional después de 28 años, desde la última vez que el departamento logró el reinado con Cecilia Fornara, en 1998.
De esta manera, la nueva Reina Nacional de la Vendimia inicia su mandato con un mensaje centrado en el reconocimiento a las raíces de la fiesta, el trabajo de los productores y el orgullo por representar a su departamento y a toda la provincia.




