En medio de la polémica por el incremento en las dietas de los senadores nacionales, dos representantes de Mendoza decidieron rechazar la suba que llevará sus ingresos a cifras superiores a los $11 millones mensuales.
Se trata de los legisladores radicales Mariana Juri y Rodolfo Suarez, ex gobernador de la provincia, quienes ratificaron su postura de no percibir el aumento vinculado a las paritarias del Congreso. La decisión se conoció luego de que trascendiera el impacto del nuevo acuerdo salarial para los trabajadores legislativos, que se traslada automáticamente a las dietas de los senadores.
El incremento en los haberes surge de la actualización de los módulos que componen sus salarios, un esquema atado a las negociaciones paritarias del personal del Congreso. Como resultado, las dietas pasaron de poco más de $10 millones a alrededor de $11,6 millones brutos, lo que generó cuestionamientos incluso dentro del ámbito político.
Desde el radicalismo mendocino sostienen que los aumentos acordados para los trabajadores legislativos no deberían implicar mejoras para los legisladores, apelando a un criterio de austeridad en el actual contexto económico. En esa línea, tanto Juri como Suarez ya habían anticipado que volverían a rechazar cualquier actualización en sus ingresos.
A través de sus redes sociales, la senadora explicó que "el dinero correspondiente por el aumento debe ser lisa y llanamente ahorrado por el Estado y aplicado de manera justa y equitativa en su presupuesto", remarcando que las prioridades ya fueron definidas en el Congreso.
Asimismo, Juri argumentó que optar por donar esos fondos implica utilizar recursos públicos con fines políticos. "Los argentinos están haciendo un gran esfuerzo para salir adelante después de años de políticas equivocadas, y nosotros tenemos la obligación de acompañarlos con responsabilidad y coherencia", expresó.
En ese contexto, también marcó diferencias con la senadora justicialista Anabel Fernández Sagasti, quien mantiene su postura de donar el incremento salarial a entidades de la comunidad mendocina, mecanismo que aplica desde hace tiempo.
La decisión de los legisladores mendocinos vuelve a poner en debate el esquema de actualización automática de las dietas en el Congreso y reaviva la discusión sobre los niveles salariales de la dirigencia política en el país.




