La expectativa por ver a la Selección Argentina en casa vuelve a dispararse. El equipo dirigido por Lionel Scaloni se presentará el próximo viernes 27 de marzo en el mítico Estadio Alberto J. Armando, popularmente conocido como La Bombonera, para enfrentar a Mauritania en un amistoso internacional que promete estadio lleno.
Tras la confirmación del encuentro, la Asociación del Fútbol Argentino oficializó los precios de las entradas, que mantienen valores similares a los últimos compromisos de la Albiceleste. Las populares tendrán un costo de $90.000, mientras que los menores de hasta 10 años abonarán $25.000. En cuanto a las plateas, los valores varían según la ubicación: la Platea Alta K costará $150.000, las altas de los sectores H, I, J, F y G se ubican en $200.000, mientras que la Platea Media (sectores C, D y M) asciende a $330.000. Las Plateas Bajas L y Medias (A y B) tendrán un valor de $350.000, y el sector preferencial alcanzará los $490.000.
La venta de tickets se realizará exclusivamente de manera online a través de la plataforma Deportick. Como en cada presentación del combinado nacional, se espera una altísima demanda, por lo que el sistema contará con fila virtual. Desde la organización recomiendan a los usuarios registrarse previamente para agilizar el proceso de compra y evitar demoras al momento de asegurar su lugar.
Un punto clave a tener en cuenta es el canje obligatorio de entradas físicas. Aunque la compra se realiza de forma digital, los hinchas deberán retirar el ticket impreso en las boleterías del estadio en los días previos al partido. Sin ese comprobante oficial emitido por la AFA, no se permitirá el ingreso al estadio el día del encuentro.
El partido frente a Mauritania marcará el inicio de una doble fecha de amistosos para la Selección Argentina. Luego, el combinado nacional volverá a presentarse el 31 de marzo ante Zambia, en otro compromiso que servirá como preparación de cara a los desafíos oficiales del calendario 2026. Mientras tanto, la "Scaloneta" vuelve a convocar multitudes y confirma que el fervor por los campeones del mundo sigue intacto.




