La Cámara de Diputados de Mendoza otorgó este miércoles sanción definitiva a la reforma de la Ley de Arbolado Público N° 7874, en un contexto marcado por reclamos y tensiones tras la caída de árboles registrada durante las tormentas de verano.
La modificación fue aprobada con el voto afirmativo de 33 legisladores y establece que, a partir de su entrada en vigencia, los jefes comunales asumirán la responsabilidad directa sobre el mantenimiento y el estado del arbolado en rutas, calles y plazas dentro de sus respectivas jurisdicciones.
El cambio en la normativa responde a la necesidad de dar una respuesta más ágil ante situaciones de riesgo, especialmente aquellas vinculadas al deterioro estructural de ejemplares que, en condiciones climáticas adversas, pueden provocar daños materiales o poner en peligro a la población.
La iniciativa fue impulsada por el senador Marcelino Iglesias, quien planteó la importancia de avanzar hacia un esquema con mayor autonomía para los municipios. En ese sentido, la reforma apunta a descentralizar la gestión del arbolado público, permitiendo a las comunas intervenir de manera más rápida y eficiente ante posibles contingencias.
En medio de los debates, uno de los ejes centrales estuvo puesto en la necesidad de redefinir responsabilidades frente a los episodios ocurridos durante el verano, cuando la caída de árboles generó preocupación y cuestionamientos sobre los controles y tareas de mantenimiento.
Con esta nueva disposición, el Gobierno provincial busca fortalecer la capacidad operativa de los municipios y mejorar la prevención, en un tema sensible que combina aspectos ambientales, urbanos y de seguridad pública.




