Un hombre de 62 años, oriundo de Corrientes y radicado desde hace décadas en el Este provincial, fue imputado por abuso sexual simple en una causa que investiga un hecho ocurrido en una escuela secundaria del departamento de La Paz. Se trata de un celador del establecimiento educativo, señalado como el único sospechoso de haber abusado de una adolescente de 13 años.
La investigación cobró notoriedad tras el episodio ocurrido el 10 de septiembre pasado, cuando una alumna de 14 años se atrincheró durante cinco horas en la escuela Marcelino Blanco, una de las dos secundarias del departamento. La joven había llevado una pistola 9 milímetros escondida entre sus prendas, arma que previamente había sustraído de su hogar, propiedad de su padre, un efectivo policial que presta servicio en San Luis.
En medio de la conmoción, la estudiante exhibió el arma a algunos compañeros, lo que derivó en la inmediata evacuación del establecimiento. Durante cinco horas permaneció sola dentro del edificio, efectuando disparos sin provocar heridos, mientras las autoridades negociaban para que depusiera su actitud. Finalmente, cerca de las 15, la adolescente se entregó y fue trasladada en ambulancia a un hospital para recibir asistencia.
Desde ese momento comenzaron a surgir interrogantes sobre los motivos que la llevaron a tomar una decisión tan extrema. En ese contexto, ya circulaban sospechas que con el paso del tiempo tomaron fuerza: la menor habría estado reclamando por la situación vinculada a un celador que, casualmente, no se encontraba trabajando el día del hecho.




