La Selección argentina comenzó su actividad de marzo con una victoria por 2-1 frente a Mauritania en un partido amistoso disputado en La Bombonera. Sin embargo, más allá del resultado, el rendimiento del equipo dejó varias dudas.
El conjunto dirigido por Lionel Scaloni no logró imponerse con claridad ante un rival que ocupa el puesto 115 en el ranking de la FIFA. A pesar del ingreso de Lionel Messi en el segundo tiempo, la Albiceleste no mostró su mejor versión y fue superada en cantidad de remates totales, con 11 disparos del equipo visitante contra 7 del local.
Tras el encuentro, se evidenció el malestar dentro del plantel. El arquero Emiliano Martínez expresó una fuerte autocrítica por el desempeño colectivo. Por su parte, Messi se retiró del estadio sin realizar declaraciones, una actitud poco habitual en sus presentaciones con la selección.
Finalizado el partido, el capitán argentino se dirigió directamente hacia el vestuario, visiblemente molesto. Durante su salida, fue acompañado por personal de seguridad debido a la presencia de jugadores y miembros de la delegación de Mauritania que intentaron acercarse para fotografiarse con el futbolista.






