Tras el corte programado del fin de semana, el servicio de agua potable en Mendoza comenzó a restablecerse de manera progresiva, aunque todavía persisten inconvenientes en distintos barrios del Área Metropolitana debido a las tareas de recuperación del sistema.
Según informó Aguas Mendocinas (AYSAM), a más de 24 horas del inicio del operativo, gran parte de la red ya se encuentra normalizada. Sin embargo, continúan los trabajos de purga en acueductos, una etapa clave para eliminar aire y sedimentos acumulados en las cañerías, lo que permitirá recuperar la presión en los sectores que aún presentan deficiencias en el suministro.
En cuanto al funcionamiento del sistema, desde la empresa indicaron que las plantas potabilizadoras de Luján I, Luján II, Potrerillos y Benegas operan con normalidad. En cambio, el establecimiento de Alto Godoy funciona al 58% de su capacidad, lo que impacta directamente en la distribución hacia algunos puntos del Gran Mendoza.
Entre las zonas donde el servicio sigue resentido se encuentran el oeste de Las Heras, el barrio La Favorita en Ciudad y diversos sectores de Godoy Cruz, como San Ignacio, Villa del Parque, Supe, Foecyt, Sol y Sierra, Los Barrancos/4 de Julio e IV Irrigación. En estos lugares, la restitución es gradual y depende de la estabilización general del sistema.
Desde la empresa solicitaron a los usuarios hacer un uso responsable y solidario del agua potable durante lo que resta de la jornada, con el objetivo de facilitar la recuperación total del servicio.
El corte de agua, que comenzó el sábado 28 de marzo a las 5 de la mañana, respondió a una serie de obras en la cámara de macro regulación de La Puntilla, una infraestructura estratégica para la distribución del recurso en el Gran Mendoza.
Entre las principales intervenciones se destacó la instalación de una válvula mariposa en un acueducto de 600 milímetros en Benegas, junto con la colocación de dos compuertas en un acueducto de 1.100 milímetros. Estas mejoras buscan optimizar el control del flujo y la eficiencia del sistema.
El plan integral de optimización de la macrodistribución implicó una inversión de 5,1 millones de dólares y apunta a mejorar la calidad del servicio para más de 800.000 usuarios en el área metropolitana.
Como complemento, también se avanzó en la instalación de 14 caudalímetros en puntos estratégicos como Palmares Valley, Benegas, Alto Godoy, Plaza Cioppo, Potrerillos, Luján II y La Puntilla. Estos dispositivos permitirán un monitoreo más preciso del consumo y una mejor gestión de la red en toda la región.




