Los cuatro astronautas de la misión Artemis II iniciaron el tramo final previo al despegue con una escena ya emblemática en la historia de los vuelos espaciales. Vestidos con sus característicos trajes naranjas, salieron del edificio de cuarentena, saludaron a los equipos técnicos y a las cámaras, y emprendieron la caminata hacia el vehículo que los trasladaría hasta la plataforma de lanzamiento.
Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen recorrieron ese breve trayecto conscientes de la magnitud del momento que protagonizan. Cada gesto, desde los saludos hasta el ascenso a la camioneta, estuvo atravesado por la emoción y el peso de una tradición que se mantiene desde hace décadas en las misiones espaciales.
El vehículo que los transporta, convertido en un símbolo de este ritual previo, marca el último paso antes del ingreso al cohete. Allí, la tripulación afrontará la etapa final de preparación para una misión que busca marcar un nuevo hito: el regreso de astronautas al entorno de la Luna.




