En silencio, pero con señales claras de crecimiento, Sarmiento de Junín dio un golpe oportuno en el Torneo Apertura: venció 2-1 a Barracas Central como visitante, dejó atrás su racha adversa fuera de casa y se ilusiona con meterse en la zona de clasificación a los playoffs.
El contexto jugó a su favor y el equipo no lo desaprovechó. Con Barracas Central enfocado en su inminente debut en la Copa Sudamericana frente a Vasco da Gama, el conjunto de Junín mostró carácter y eficacia para capitalizar cada oportunidad. Fue un triunfo construido desde la convicción y una idea de juego que empieza a tomar forma.
El partido tuvo tres goles. El primero, tras una jugada colectiva precisa que incluyó centro de Santamaría, asistencia de Marabel y una definición favorecida por una débil respuesta de Miño. El segundo, aún más ambicioso, nació en los pies de Jorge Burrai y, tras una secuencia de pases de arco a arco, terminó en la red gracias a Villalba.
El descuento de Barracas llegó desde el punto penal, con Rodrigo Insúa como ejecutor, luego de una mano sancionada por Ariel Penel a instancias del VAR. Sin embargo, no alcanzó para torcer una historia que ya tenía dueño.
Sarmiento no solo sumó tres puntos: ganó confianza, reafirmó su evolución y se posiciona como un rival cada vez más incómodo en la pelea por avanzar de fase.




