La Ciudad de Mendoza dio este sábado un paso relevante en su política de seguridad urbana: los preventores municipales comenzaron a portar pistolas Taser durante sus recorridos habituales, en el marco de una estrategia que busca fortalecer la prevención del delito mediante el uso de tecnología de baja letalidad.
La medida había sido anticipada días atrás, cuando el gobernador Alfredo Cornejo y la ministra de Seguridad y Justicia, Mercedes Rus, encabezaron la entrega de los dispositivos al municipio. En esta primera etapa, se incorporaron 15 armas electrónicas, destinadas a agentes que completaron una capacitación específica para su utilización.
El intendente capitalino, Ulpiano Suarez, confirmó la implementación y destacó que los primeros preventores equipados comenzaron a patrullar desde la mañana del sábado. "Ya hay entre nueve y quince preventores que han finalizado la capacitación, y los primeros salieron hoy a cumplir su trabajo territorial portando estos dispositivos", señaló.
Las pistolas Taser son dispositivos diseñados para inmovilizar temporalmente a una persona mediante una descarga eléctrica controlada. Su incorporación forma parte de una tendencia creciente en distintas jurisdicciones, que buscan alternativas intermedias entre la disuasión verbal y el uso de armas de fuego.
Desde el municipio remarcan que el objetivo central es prevenir situaciones violentas y reducir riesgos tanto para los agentes como para terceros. "Lo que buscamos es fortalecer nuestra estrategia de prevención y seguridad con tecnología de avanzada", sostuvo Suarez, quien subrayó que la herramienta apunta a evitar escaladas de violencia en intervenciones cotidianas.
La incorporación de Taser se inscribe dentro de un esquema más amplio que la comuna viene desarrollando en los últimos años. Según detalló el intendente, el sistema incluye:
Un cuerpo de aproximadamente 500 agentes municipales entre preventores e inspectores de tránsito.
Patrullaje con móviles y motocicletas.
Un sistema de videovigilancia con unas 740 cámaras distribuidas en la ciudad.
Un "anillo digital" compuesto por 115 cámaras lectoras de patentes.
Un centro de monitoreo considerado entre los más avanzados del país.
Programas de participación vecinal, como alarmas comunitarias y alertas ciudadanas.
En ese contexto, las Taser aparecen como un complemento tecnológico orientado a mejorar la capacidad de respuesta ante conflictos en la vía pública.
El uso de armas de electrochoque ha generado debates en distintos puntos del país, especialmente en torno a los protocolos de uso, la capacitación del personal y los controles institucionales. A nivel nacional, fuerzas federales ya han incorporado este tipo de dispositivos en aeropuertos y estaciones de transporte, mientras que algunas provincias avanzaron con experiencias similares.
En Mendoza, la implementación se da en una etapa inicial y bajo supervisión, con agentes específicamente entrenados. Desde la comuna aseguran que el despliegue será progresivo y sujeto a evaluación permanente.
Finalmente, Suarez enfatizó que la política apunta no solo a la intervención efectiva ante delitos, sino también a mejorar la percepción de seguridad. "Queremos que los vecinos, los visitantes y los turistas se sientan cuidados y seguros en la ciudad", afirmó.




