Lo que comenzó como un procedimiento policial con resultados poco alentadores terminó transformándose en un importante golpe estratégico contra el narcotráfico en la provincia de Córdoba. En el marco de un operativo llevado a cabo en la localidad de Morteros, ubicada en el noreste provincial, efectivos de la Fuerza Policial Antinarcotráfico (FPA) lograron secuestrar una significativa cantidad de estupefacientes que estaban ocultos de una forma particularmente inusual: dentro de un asiento infantil.
La investigación inicial señalaba dos viviendas ubicadas en las calles Laprida al 300 y Marconi al 900. De acuerdo con la información reunida por las autoridades, en esos domicilios se habrían desarrollado actividades relacionadas con la producción y comercialización de drogas bajo la modalidad de narcomenudeo. No obstante, al momento de ingresar y revisar ambas propiedades, los efectivos se toparon con un resultado negativo inesperado: no encontraron rastros de sustancias ilícitas en ninguna de las habitaciones inspeccionadas.
Cuando el procedimiento parecía encaminarse hacia el fracaso, los agentes resolvieron ampliar la requisa hacia un vehículo Mercedes Benz que se encontraba estacionado frente a una de las viviendas allanadas. Fue en ese punto donde la labor policial permitió el hallazgo del cargamento. En el asiento trasero del automóvil, escondidos dentro de una butaca para bebés, los efectivos encontraron dos ladrillos de cocaína con un peso superior a los dos kilos, además de 14 dosis de marihuana.
A partir de este descubrimiento inesperado, la policía procedió a detener a tres personas que se encontraban en los domicilios: un hombre de 25 años y dos mujeres de 23 y 44 años. Todos ellos fueron señalados como presuntos integrantes de una red delictiva dedicada al tráfico de estupefacientes en pequeña escala. Además del estupefaciente y del vehículo, también se incautaron cuatro teléfonos celulares, los cuales serán sometidos a peritajes con el objetivo de profundizar en las posibles conexiones del grupo.
De acuerdo con los informes aportados por la policía provincial, este procedimiento no se trata de un hecho aislado, sino que está estrechamente vinculado a una investigación previa. El operativo actual guarda relación con un caso ocurrido a mediados del mes pasado, en el que las fuerzas de seguridad desarticularon a una pareja que utilizaba un puesto de venta de sandías como fachada para la distribución de sustancias ilegales.
En ese antecedente, las autoridades ya habían logrado incautar más de un kilo de cocaína, dinero en efectivo y distintas pruebas que permitieron seguir la pista hasta llegar a las detenciones realizadas ahora en Morteros. Con estos nuevos arrestos, la Justicia busca desmantelar por completo los distintos puntos de esta organización que operaba en el noreste de Córdoba, recurriendo a métodos de ocultamiento poco habituales para evadir los controles policiales.




