El precio internacional del petróleo sufrió una caída abrupta este viernes tras el anuncio de Irán de habilitar temporalmente el estrecho de Ormuz durante el alto el fuego acordado con Estados Unidos. La medida impactó de inmediato en los mercados: el crudo Brent descendió un 8,93% y cerró en 89,43 dólares por barril, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) retrocedió con más fuerza hasta los 81,53 dólares, con una baja diaria de 11,65 dólares.
El estrecho de Ormuz, considerado un paso clave para el comercio global de hidrocarburos, permanecerá abierto a la navegación mientras dure el cese de hostilidades, lo que generó alivio entre los inversores y presionó a la baja los precios, que llegaron a caer cerca de un 10%.
El movimiento respondió también a las expectativas de un posible acuerdo diplomático entre Washington y Teherán. En ese marco, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que las negociaciones están "muy cerca" de un desenlace favorable, al tiempo que instó a Hezbollah a mantener la calma durante este período.
La tregua de diez días entre Israel y Líbano también contribuyó a reducir las tensiones en la región, aunque el escenario geopolítico sigue siendo incierto. A pesar de la baja reciente, el petróleo se mantiene cerca de los 90 dólares por barril, luego de haber acumulado una suba del 50% en marzo.
En paralelo, las acciones de las principales compañías energéticas reflejaron la tendencia negativa. Los papeles de Chevron cayeron 1,3%, mientras que Exxon Mobil y ConocoPhillips registraron bajas del 1,6% y 1,8%, respectivamente, en la preapertura del mercado.
En contraste, los mercados financieros mostraron señales positivas: los futuros del S&P 500 y el Nasdaq avanzaron en la apertura, impulsados por el optimismo de los inversores ante una posible estabilización del suministro global de crudo y un avance en las negociaciones diplomáticas.




