La causa conocida como "Propofest", que investiga el presunto desvío de ampollas de Propofol en el Hospital Italiano, sumó un nuevo capítulo con la estrategia judicial de Delfina "Fini" Lanusse, una de las principales imputadas.
La médica residente, procesada por el supuesto robo de anestésicos, presentó una coartada ante la Cámara del Crimen y busca despegarse de la muerte del anestesista Alejandro Salazar, fallecido el 20 de febrero por una sobredosis.
Según su defensa, no existe conexión entre ambas investigaciones y mezclar los expedientes termina perjudicando su situación procesal.
Uno de los puntos centrales del descargo apunta directamente a las imágenes de una cámara de seguridad que, según el juez Javier Sánchez Sarmiento, ubicarían a Lanusse en el edificio donde fue encontrado muerto Salazar.
Sin embargo, la anestesista asegura que a esa misma hora -alrededor de las 14- se encontraba declarando en la Asociación de Anestesiología y sostuvo que cuenta con un testigo presencial que puede confirmar esa versión.
Para la defensa, esto pone en duda la precisión de los registros fílmicos, especialmente en relación con los horarios utilizados en la investigación.
A pesar de eso, el magistrado utilizó esas imágenes no solo para ubicar a Lanusse, sino también al anestesista Hernán Boveri y a una persona con ambo blanco que habría retirado una tablet del lugar.
Otro de los ejes del planteo judicial gira en torno a los chats aportados por Mercedes "Mechi" Seeber, una testigo clave que denunció presuntas irregularidades dentro del hospital.
Aunque ese material fue incorporado a la causa, la defensa sostiene que no puede acreditarse su vinculación directa con dispositivos específicos, por lo que consideran que su valor probatorio pierde fuerza.
Además, los imputados remarcan que no existe un faltante claro de stock en los registros oficiales del hospital que confirme la extracción irregular de ampollas de Propofol.
Mientras tanto, la Justicia sostiene que sí existieron maniobras coordinadas para desviar medicación anestésica y mantiene bajo investigación a varios profesionales del centro médico.
La próxima fecha clave será el 10 de mayo, cuando la Cámara del Crimen analice los planteos presentados por Lanusse y Boveri.
Allí se definirá si el procesamiento se mantiene y la causa avanza hacia juicio oral, o si se revoca por falta de pruebas y se ordena profundizar la investigación.
Por ahora, la estrategia de "Fini" Lanusse apunta a desarmar la conexión entre la causa por el presunto robo de medicamentos y la muerte de Salazar, mientras intenta cuestionar cada una de las pruebas que la complican.




