La Justicia mendocina decidió liberar a la madre del alumno que días atrás llevó una réplica de arma de fuego a una escuela de Las Heras, aunque continuará imputada en la causa por intimidación pública agravada por la participación de un menor.
El caso generó fuerte repercusión en medio de la ola de amenazas de tiroteos que afectó a decenas de escuelas de Mendoza y encendió la alarma en toda la comunidad educativa.
La mujer había quedado bajo investigación luego de que su hijo asistiera al establecimiento con un arma de juguete. Según trascendió, la propia madre habría avalado esa decisión con el argumento de demostrar supuestas fallas en los controles de ingreso al colegio.
Inicialmente, había sido imputada por el delito de instigación a la intimidación pública y permanecía en libertad. Sin embargo, el martes por la mañana la situación judicial cambió cuando el fiscal Juan Manuel Sánchez resolvió agravar la acusación a intimidación pública agravada por la participación de un menor de edad.
Desde el Ministerio Público Fiscal explicaron que la decisión se tomó por "el contexto del hecho y la relevancia social del episodio", teniendo en cuenta el clima de temor generado por las reiteradas amenazas en escuelas de la provincia.
El delito que se le atribuye prevé penas de entre 3 y 8 años de prisión, por lo que se había ordenado su detención y traslado a la penitenciaría provincial. La mujer quedó alojada en la Estación Transitoria de Detenidos y Aprehendidos (ESTRADA), ubicada en el complejo anexo al Polo Judicial Penal.
No obstante, durante la misma jornada, su defensa presentó un pedido de recupero de libertad que finalmente fue aceptado por la Justicia, por lo que la mujer fue liberada durante la noche del martes.
A pesar de recuperar la libertad, la imputada deberá cumplir una serie de medidas impuestas por el tribunal. Entre ellas, no podrá salir del país, no deberá acercarse al establecimiento educativo involucrado y tendrá la obligación de presentarse ante la Justicia cada 15 días.




