Una investigación judicial en Italia puso bajo la lupa a varias figuras del fútbol internacional por su presunta vinculación con una red de servicios VIP que operaba en la ciudad de Milán y que es investigada por promoción de la prostitución, consumo de sustancias y lavado de dinero.
La causa es impulsada por el Tribunal de Milán y está a cargo de la fiscal adjunta Bruna Albertini junto a la Policía Económica y Financiera. El expediente tomó relevancia luego de la incautación de más de 1,2 millones de euros, lo que permitió avanzar sobre una estructura que, según los investigadores, funcionaba al menos desde 2019.
De acuerdo con la pesquisa, la organización operaba a través de una agencia que ofrecía experiencias exclusivas que incluían cenas en restaurantes de alta gama, estadías en hoteles de lujo y encuentros privados. Parte de la operatoria se promocionaba en redes sociales bajo el perfil Madeluxuryconcierge, donde se exhibían imágenes junto a deportistas de elite. Muchos de esos contenidos fueron posteriormente eliminados, aunque sirvieron como punto de partida para reconstruir posibles vínculos.
Entre los futbolistas mencionados en la investigación aparecen Dean Huijsen, actualmente en el Real Madrid, Victor Osimhen, con presente en el Galatasaray, y otros jugadores que militan o militaron en la Serie A como Andrea Pinamonti, Alessandro Bastoni, Gianluca Scamacca y Rafael Leão, entre otros. También trascendió una imagen del exdelantero inglés Wayne Rooney junto a uno de los presuntos responsables de la organización.
Pese a la difusión de estos nombres, la Justicia italiana mantiene bajo reserva la identidad de los clientes y aclaró que no existen imputaciones formales contra los futbolistas. En ese marco, las imágenes y registros digitales son considerados indicios, pero no pruebas concluyentes dentro del expediente.
La investigación también permitió conocer detalles del funcionamiento interno de la red. Según documentos judiciales, más de un centenar de mujeres participaban del sistema, recibiendo parte de las ganancias y cubriendo gastos operativos. Además, se ofrecían sustancias recreativas como el óxido nitroso, conocido como gas de la risa.
Las escuchas telefónicas incorporadas a la causa reflejan pedidos durante encuentros privados. En una de las conversaciones registradas se escucha "estamos en el Duca, en Me Milan, necesitamos globos", en referencia a esa sustancia, a lo que un interlocutor responde "de acuerdo, enviaré a alguien". Otro testimonio señaló que "trabajábamos casi todas las noches, incluso durante el confinamiento", lo que refuerza la hipótesis de una estructura activa incluso en pandemia.
En el marco del expediente ya fueron detenidos Emanuele Buttini, Deborah Ronchi y otros dos colaboradores, acusados de promover y explotar la prostitución, además de lavado de dinero. Todos permanecen bajo arresto domiciliario mientras avanza una investigación que podría involucrar a nuevas figuras del deporte y el espectáculo.




