En un nuevo gesto de sintonía política con la Casa Rosada, el gobernador de Mendoza, Alfredo Cornejo, salió este martes a respaldar con firmeza el rumbo económico impulsado por el presidente Javier Milei y sostuvo que abandonar ese camino "sería un suicidio" para la Argentina. La definición no fue casual ni aislada: se dio en el marco de la Expo EFI 2026, uno de los principales foros económicos del país, donde confluyeron gobernadores, ministros nacionales y referentes del empresariado para debatir sobre el presente y futuro del modelo productivo argentino.
Cornejo participó del panel "Economía real y transformación productiva: la mirada de las regiones", junto a sus pares Raúl Jalil, Ignacio Torres y Juan Pablo Valdés, y aprovechó el escenario para dejar en claro que, pese al costo social de la transición económica, considera indispensable sostener las medidas de ajuste y orden macroeconómico desplegadas por la administración libertaria.
"No hay que cambiar el rumbo. Hay que hacer pequeños ajustes todo el tiempo. Volver atrás sería un suicidio. Lo que se ha logrado ha costado mucho esfuerzo de la sociedad y hay que consolidarlo", lanzó el mandatario mendocino ante un auditorio colmado de inversores, empresarios y analistas.
Las palabras del gobernador no sólo ratifican una coincidencia técnica con el programa económico nacional, sino que profundizan una posición política que Cornejo viene consolidando desde hace meses: la de convertirse en uno de los principales socios institucionales de Milei dentro del universo de gobernadores no libertarios.
Mientras otros mandatarios provinciales mantienen una relación ambigua con el Ejecutivo nacional -acompañando algunas leyes pero endureciendo reclamos por fondos y obra pública- el jefe del radicalismo mendocino eligió nuevamente mostrarse como una voz de respaldo a la estabilidad fiscal, al equilibrio de las cuentas públicas y a las reformas estructurales.
Incluso, en clave electoral, Cornejo interpretó que la ciudadanía todavía sostiene expectativas sobre el proceso libertario. "La sociedad está dando una señal de paciencia y tolerancia. No es un dato menor que, con la caída del consumo y del empleo, el oficialismo haya ganado en octubre. Eso marca una expectativa de que este proceso se consolide", analizó.
Cornejo aprovechó su exposición para insistir sobre un punto que viene marcando desde hace tiempo: la necesidad de una reforma fiscal profunda y una revisión del esquema de coparticipación federal.
Según planteó, el sendero de estabilidad macro debe complementarse con una modernización tributaria que elimine impuestos "distorsivos" y con un rediseño del reparto de recursos entre Nación y provincias.
"Es necesario avanzar en una reforma fiscal integral. Hay muchos impuestos distorsivos que deben revisarse y también el sistema de coparticipación, porque hoy genera incentivos incorrectos en algunas provincias", sostuvo.
El mensaje tiene doble destinatario: por un lado, la Nación, a la que le reconoce el ordenamiento de variables macro; por otro, el sistema federal argentino, al que cuestiona por sostener desequilibrios estructurales y premiar administraciones provinciales poco eficientes.
Uno de los pasajes más relevantes de su intervención fue cuando introdujo un matiz respecto de la retracción del Estado nacional en infraestructura. Cornejo señaló que la inversión privada todavía no tiene capacidad para reemplazar de inmediato al financiamiento público en áreas estratégicas. "En esta etapa el Estado nacional no puede retirarse de golpe. Hoy no hay financiamiento suficiente para que esa infraestructura se desarrolle con rapidez", remarcó, antes de detallar que Mendoza está ejecutando líneas de transmisión eléctrica y obras viales nacionales con fondos propios.
En paralelo, el gobernador utilizó el foro para posicionar a Mendoza como una de las jurisdicciones con mejores perspectivas de expansión en el nuevo ciclo económico.
Destacó que en apenas dos años se abrieron 14 hoteles y existen otros seis proyectos en marcha, además de mencionar la ampliación aeroportuaria, el desarrollo del petróleo no convencional en la lengua norte de Vaca Muerta y el impulso a la minería metalífera, particularmente al cobre.
"Estamos haciendo una fuerte apuesta a la minería, especialmente al cobre, con proyectos que cuentan con seguridad jurídica y una inversión inicial muy significativa", aseguró.




