La Cámara de Diputados de Mendoza vivió este miércoles una de esas jornadas en las que la dinámica habitual del debate parlamentario quedó en un segundo plano para dar lugar a algo menos frecuente pero profundamente político: el cierre de una convivencia institucional.
En una extensa y emotiva sesión de trabajo que se extendió hasta después de las 15, el cuerpo despidió formalmente a 24 diputados provinciales que culminan su mandato antes de la asunción del nuevo esquema legislativo prevista para el 1 de mayo. La escena estuvo atravesada por discursos de balance, agradecimientos, recuerdos compartidos, reivindicaciones ideológicas y hasta lágrimas, en una suerte de despedida colectiva luego de cuatro años de intensas discusiones, acuerdos y pulseadas legislativas.
La renovación parlamentaria se inscribe dentro del 185° período legislativo anual y se complementa con la nueva composición que comenzó a delinearse días atrás con la jura de los diputados electos y la ratificación de Andrés Lombardi al frente de la presidencia de la Cámara Baja.
De los 24 legisladores salientes, apenas tres lograron renovar su lugar y continuarán dentro del recinto a partir del nuevo período: Gustavo Perret por el Partido Justicialista, Julio Villafañe por la UCR y Daniel Llaver también por el peronismo. Para el resto, la sesión significó el cierre definitivo de una etapa política y personal marcada por la exposición pública y el trabajo parlamentario.
Lejos de una sesión protocolar fría, la despedida estuvo signada por intervenciones personales y cargadas de simbolismo.
Uno de los mensajes más extensos y llamativos fue el de José Luis Ramón, quien reivindicó a la Cámara como el "espacio de batalla de las ideas políticas", puso en valor la discusión parlamentaria y destacó el trabajo de sus compañeros de bancada. Fiel a su estilo, sumó una cuota de color al regalarle una espada de juguete al presidente del interbloque oficialista, Enrique Thomas, en un gesto que mezcló ironía, afecto político y escenificación del debate democrático.
También dejó un mensaje sentido Giuliana Díaz, quien hizo eje en las iniciativas impulsadas durante su gestión vinculadas a las políticas de género, juventud y deporte, mientras que Valentina Morán subrayó la importancia de la participación juvenil en la política y remarcó especialmente su trabajo en proyectos de salud mental, agradeciendo además la experiencia legislativa como una etapa de aprendizaje.
Por su parte, Emanuel Fugazzotto defendió el recorrido parlamentario de su espacio, reivindicó la construcción de una alternativa política y dejó en claro que buscará continuar proyectando a su fuerza con aspiraciones de gobierno en Mendoza.
El diputado Ricardo Tribiño destacó el valor del trabajo conjunto y la capacidad de la Cámara para avanzar en proyectos de beneficio transversal para la provincia, mientras que el sancarlino Mauricio Torres fue uno de los más conmovidos: visiblemente emocionado y entre lágrimas, agradeció a su bloque, a dirigentes de la oposición y especialmente a su familia.
En el mismo sentido, Enrique Thomas tomó la palabra para reivindicar el debate político como herramienta de construcción institucional y agradeció a sus pares por haberlo elegido como presidente del interbloque Cambia Mendoza durante un período particularmente intenso en materia legislativa.
A lo largo de la sesión se repitió un hilo conductor: más allá de las diferencias partidarias, casi todos los oradores coincidieron en destacar el respeto entre pares, el deber cívico, la responsabilidad institucional y los vínculos humanos construidos en el recinto.
El cierre estuvo a cargo del presidente del cuerpo, Andrés Lombardi, quien eligió un tono sereno pero profundamente humano para sintetizar lo vivido.
Agradeció en primer término las palabras dirigidas hacia su conducción y hacia el personal legislativo, reivindicó la profesionalización del equipo de trabajo y luego puso el foco en lo que definió como el verdadero saldo de cuatro años de convivencia: la construcción de relaciones personales más allá de las disputas coyunturales.
"Más allá de las diferencias que hemos tenido, a veces profundas y otras simplemente tácticas del momento de una sesión, siempre existió la responsabilidad de hacernos cargo de lo que significa ser diputado provincial en Mendoza", expresó.
En uno de los pasajes más resonantes de su intervención, Lombardi admitió que el recambio genera "un proceso de duelo para el cuerpo", al señalar que desde la semana próxima 24 legisladores ya no estarán ocupando sus bancas y que los 23 que permanecen deberán construir una nueva Cámara con otra dinámica política y humana.
Con la nueva conformación legislativa, Cambia Mendoza -con la UCR como columna vertebral- conservará una posición dominante dentro de la Cámara, apoyado en un número robusto de bancas propias y aliados. En paralelo, La Libertad Avanza aparece como la novedad de mayor peso institucional con un bloque de volumen propio, mientras que el Partido Justicialista mantendrá representación pero sin capacidad numérica para disputar la mayoría oficialista.
Entre los nuevos nombres que ya juraron y comenzarán formalmente su mandato aparecen referentes radicales como Julián Sadofschi, Juana Allende, Ismael Jadur, Jorge Zingaretti, Griselda Petri, Melisa Martínez Malanca, Leonardo Mastrángelo, Alejandra Torti y Carlos Ponce.
Por La Libertad Avanza desembarcan María Fernanda Kaufman, Federico Palazzo, Nicolás De Pedro, María Inés Ramos, Estefanía Corvalán, Cecilia Soler y Pablo Castro, mientras que el PJ suma a Lucas Ilardo, Lidia Quintana, Matías Montes, Juana Aixa Moreno, Alejandra Barro, además de los reelectos Villafañe y Perret.
El mosaico legislativo seguirá incluyendo representación del PRO, La Unión Mendocina, Partido Verde, Mejor Mendoza y otros espacios provinciales, aunque bajo una clara primacía del oficialismo.
La sesión de este miércoles dejó una postal difícil de encontrar en tiempos de polarización permanente: oficialismo y oposición compartiendo reconocimientos, anécdotas, abrazos y hasta silencios cargados de nostalgia.
Desde el viernes, con el inicio formal del nuevo período ordinario y la asunción plena del cuerpo renovado, comenzará otra historia. Este miércoles, en cambio, la política mendocina hizo una pausa para despedir a quienes durante cuatro años discutieron -y también convivieron- bajo el mismo techo institucional.




