Lola Latorre llegó a Londres por compromisos laborales, pero rápidamente convirtió su estadía en una suerte de bitácora digital en tiempo real, donde fue mostrando cada momento de su paso por la capital británica. Entre paseos urbanos, compromisos y salidas con amigos, la hija de Yanina y Diego Latorre combinó trabajo y turismo con una fuerte presencia en redes sociales.
Su recorrido comenzó con un "fit check" que ella misma definió como "muy londinense", apostando por un look cómodo con referencias a la estética local. Desde allí inició una caminata por Mayfair, donde visitó el Mercato Mayfair, un espacio gastronómico con múltiples propuestas culinarias. Más tarde almorzó en el restaurante Cott junto a sus amigos Vane y Fervo, en una jornada distendida que también incluyó compras y asesoramiento de estilo para su grupo.
La experiencia continuó por algunas de las arterias comerciales más importantes de la ciudad, como Oxford Street y Regent Street, con parada incluida en Selfridges, uno de los grandes emblemas del lujo en Londres. Luego de despedirse de sus amigos, Lola continuó su recorrido en solitario por el Soho, zona que describió como vibrante y llena de vida nocturna, con bares y restaurantes.
El itinerario siguió hacia Covent Garden, donde combinó caminata, compras y gastronomía, y sumó también visitas culturales como Saint Paul's Church. Además, anticipó su interés por el teatro, con la intención de asistir a dos obras durante su estadía.
El cierre de su jornada fue completamente turístico: Waterloo Bridge, Westminster Bridge, el Big Ben, la Torre de Londres y el London Eye formaron parte de un circuito clásico que recorrió a pie. "Después de mis veintiséis mil pasos me fui a dormir", resumió, reflejando el ritmo intenso de su primer día en la ciudad.
En paralelo, Lola compartió un "dump" de fotos titulado "spring in londonnnnnnnnn", donde condensó sus primeras jornadas en la capital.
Allí se la ve con looks urbanos, escenas de moda y momentos de descanso, incluyendo imágenes en una típica puerta londinense con estilo relajado, además de su paso por espacios vinculados al mundo fashion como una silla de maquillaje de Burberry y composiciones donde el diseño y los detalles de la ciudad se mezclan con la estética de las marcas británicas.




