El Departamento General de Irrigación informó que el agua potable distribuida por los operadores comunitarios de la zona de Los Corralitos se mantiene dentro de los parámetros establecidos por la normativa vigente y, por lo tanto, puede ser utilizada para consumo humano sin riesgos para la salud.
La comunicación fue emitida a través de la Dirección de Regulación y Control de Agua y Saneamiento (DIRCAS), luego de la difusión de información y análisis microbiológicos que generaron preocupación entre vecinos de la zona respecto a la calidad del agua.
Desde Irrigación señalaron que se mantiene un esquema de monitoreo permanente sobre las redes de agua potable de los prestadores que operan en el área afectada. En ese marco, continúan los controles sobre las redes de la Cooperativa Los Corralitos, Cooperativa Corralcoop, Unión Vecinal El Sauce y Cooperativa Puente de Hierro.
Según detalló el organismo, las inspecciones incluyen mediciones in situ de parámetros como conductividad eléctrica, pH, turbiedad, presión y cloro libre residual. Además, se realizan extracciones de muestras para su posterior análisis en los laboratorios del DGI, donde se llevan adelante controles bacteriológicos de Coliformes Totales y Escherichia coli.
"En función de las inspecciones y controles realizados, los parámetros de calidad del servicio de agua potable se mantienen dentro de los rangos establecidos por la normativa vigente", indicaron desde DIRCAS, remarcando que hasta la fecha no se detectaron condiciones que impliquen un riesgo sanitario para los usuarios de estos operadores comunitarios.
Por otra parte, el organismo confirmó que elevó un pedido formal de información al director de la Secretaría de Vinculación DETI de la Universidad Nacional de Cuyo, a raíz de la circulación en redes sociales y medios de comunicación de un análisis microbiológico identificado como "Informe T-6458".
En el requerimiento, Irrigación solicitó conocer si el informe fue efectivamente emitido por los laboratorios de esa dependencia y cuál es su validez técnica. Además, pidió precisiones sobre el lugar exacto donde fueron tomadas las muestras, su georreferenciación, la trazabilidad y la cadena de custodia del material analizado.
También se requirió determinar si el agua estudiada pertenece a la red de algún operador de servicio de la zona o si proviene de una perforación privada, así como la existencia de otros estudios vinculados a la calidad del agua potable en Los Corralitos y Puente de Hierro.
En paralelo, desde la Dirección de Aguas Subterráneas de Irrigación advirtieron a la comunidad que la toma directa de agua proveniente de pozos subterráneos no es apta para el consumo humano, debido a que no cuenta con el correspondiente proceso de potabilización.
La advertencia cobra especial importancia en sectores donde existen pozos particulares poco profundos, sin adecuaciones sanitarias y en zonas sin red cloacal, donde la presencia de pozos sépticos puede incrementar el riesgo de contaminación.




