La secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, y el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, mantuvieron una reunión en Casa Rosada con autoridades de Agricultores Federados Argentinos (AFA), quienes presentaron una iniciativa para la construcción de una planta de bioetanol que demandaría una inversión superior a los 150 millones de dólares.
Del encuentro participaron el presidente de la cooperativa, Darío Marinozzi, y el secretario de la entidad, Claudio Mahfud. También estuvieron presentes los diputados nacionales Facundo Correa Llano, quien además preside la Comisión de Energía y Combustibles de la Cámara de Diputados, y Andrés Leone.
Durante la reunión, los directivos de AFA expusieron los principales lineamientos del proyecto, que busca impulsar el desarrollo agroindustrial y energético mediante la producción de bioetanol. La iniciativa apunta a promover el agregado de valor en origen para la producción agrícola, fortalecer la cadena de biocombustibles y generar nuevas oportunidades de empleo en distintas regiones del país.
Según se informó, la futura planta demandaría una inversión estimada en más de 150 millones de dólares y se enmarca en una estrategia orientada a potenciar la industrialización de la producción agropecuaria, uno de los ejes que el sector considera clave para incrementar la competitividad y diversificar la matriz productiva.
Otro de los temas abordados durante el encuentro fue el proyecto de ley de biocombustibles enviado recientemente al Congreso de la Nación. La iniciativa oficial busca modernizar el marco regulatorio vigente y brindar mayor previsibilidad a las inversiones vinculadas con la producción de energías renovables y combustibles de origen biológico.
Desde el Gobierno nacional señalaron que la reunión formó parte de una agenda de trabajo enfocada en el fortalecimiento de las inversiones productivas, el desarrollo federal y la consolidación de una matriz energética más competitiva y sustentable.
La presentación del proyecto por parte de AFA se produce en un contexto en el que los biocombustibles vuelven a ocupar un lugar central en el debate energético argentino, tanto por su potencial para generar valor agregado en las economías regionales como por su aporte a la diversificación de las fuentes de energía y la reducción de emisiones.




