Una sesión que ya venía atravesada por discusiones terminó escalando a un conflicto judicial. El Concejo Deliberante de Guaymallén fue escenario de un fuerte cruce entre concejales que derivó en una denuncia penal por presuntas agresiones físicas y hechos de violencia de género.
El episodio ocurrió el pasado 9 de abril, en medio de una jornada marcada por desacuerdos y discusiones dentro del cuerpo legislativo municipal. La situación se agravó durante un cuarto intermedio, cuando, según la denuncia, se produjeron incidentes entre ediles del mismo espacio político.
La presentación fue realizada ante el Ministerio Público Fiscal por el secretario legislativo Alejandro Moreno, y apunta contra los concejales Miqueas Burgoa y Ezequiel Genovese.
De acuerdo al escrito, Burgoa habría tenido una "conducta agresiva e impropia dentro del ámbito institucional". En ese contexto, se lo acusa de haber golpeado o propinado una cachetada en el pecho al presidente del Concejo, Jonathan Mazuela, y luego de avanzar físicamente contra la presidenta del bloque Cambia Mendoza, Juana Allende Zapata, a quien habría empujado hacia atrás.
En paralelo, la denuncia también señala que Genovese protagonizó gritos y reclamos dirigidos a Allende Zapata, en medio de un clima ya caldeado.
Los hechos habrían sido presenciados por otros concejales, quienes fueron citados como testigos en la causa. Además, se solicitó el análisis de las cámaras de seguridad del recinto y sectores aledaños, junto con la transmisión en vivo realizada a través del canal oficial del Concejo en YouTube, donde quedaron registrados varios de los cruces previos.
El trasfondo político tampoco es menor. Tanto Burgoa como Genovese pertenecen al radicalismo y responden al exintendente Marcelino Iglesias, aunque actualmente mantienen diferencias con el jefe comunal en funciones, Marcos Calvente.




