La Inspección General de Seguridad (IGS) determinó que hubo negligencia por parte de dos efectivos policiales que se encontraban de guardia durante la fuga de dos presos peligrosos ocurrida el 10 de diciembre de 2025 en la Comisaría 12ª de San Martín. La resolución, que se conoció en las últimas horas, establece fallas concretas en el control de los detenidos y deriva en la apertura de sumarios administrativos mientras se aguarda la intervención de la Junta de Disciplina.
El episodio tuvo como protagonistas a Enzo Leonel Páez y Emiliano Carlos Jofré, quienes lograron escapar tras realizar un boquete en la pared de la celda. La investigación interna analizó registros, condiciones edilicias y responsabilidades individuales, concluyendo que los policías no cumplieron con los protocolos básicos de vigilancia, lo que permitió que la maniobra se concretara sin ser detectada a tiempo.
El expediente se inició inmediatamente después del hecho, al detectarse irregularidades en la custodia de los presos alojados en la dependencia. En un primer momento, tres efectivos fueron puestos bajo investigación, aunque finalmente la responsabilidad quedó centrada en dos de ellos, quienes ahora enfrentan posibles sanciones que podrían ir desde suspensiones hasta la exoneración, según lo que determine la Junta de Disciplina.
El caso generó un fuerte impacto debido a las características de la fuga. Páez, acusado de abuso sexual agravado, y Jofré, imputado por portación ilegal de armas, lograron escapar tras una acción que implicó golpear reiteradamente un muro hasta abrir un hueco por el cual salieron, una maniobra que, según la investigación, difícilmente podría haber pasado inadvertida bajo condiciones normales de control.
La evasión derivó en un amplio operativo policial en la zona. Páez fue localizado horas más tarde en el barrio Venier, donde fue agredido por vecinos, mientras que Jofré fue recapturado posteriormente. Ambos volvieron a quedar a disposición de la Justicia.
En paralelo, la investigación administrativa también tuvo en cuenta un contexto previo de tensión dentro de la misma comisaría, vinculado a un intento de fuga de mayor escala, lo que reforzó el análisis sobre las condiciones de seguridad y vigilancia en la dependencia policial.




